TEMUCO.– En un paso significativo hacia el fortalecimiento de la salud preventiva y comunitaria con identidad local, la Municipalidad de Temuco certificó a 35 vecinas que culminaron con éxito la Escuela de Liderazgo de Mujeres en Salud Comunitaria. La iniciativa, extendida durante tres meses, tuvo como propósito dotar a dirigentas y profesionales de herramientas estratégicas y sanitarias para transformarlas en el principal puente entre los centros asistenciales y sus respectivos territorios.
El programa formativo combinó sesiones teóricas y prácticas orientadas al empoderamiento, la corresponsabilidad y la salud mental, con un fuerte énfasis en la prevención de patologías de alta incidencia femenina, como el cáncer de mama y el cervicouterino. Asimismo, la escuela destacó por integrar un enfoque intercultural y de saberes ancestrales, un elemento clave para la pertinencia de las políticas públicas en la Región de La Araucanía.
El alcalde de Temuco, Roberto Neira Aburto, relevó el impacto de esta capacitación en el tejido social, señalando que el conocimiento adquirido en prevención y salud mental contribuye directamente a «construir un futuro más saludable y consciente». Según la autoridad comunal, este tipo de intervenciones no solo instruye, sino que tiene la capacidad real de transformar las dinámicas internas de las comunidades.
Salud con pertinencia territorial
La iniciativa se diseñó bajo los lineamientos del Modelo de Atención Integral de Salud Familiar y Comunitaria (MAIS), cuyo eje central es reducir las brechas de acceso a las prestaciones sanitarias. El diseño del programa contó además con el respaldo de la Oficina de Igualdad de Género, equipos de salud mental, médicos de los Cesfam y la Seremi de Salud.
Para las participantes, el impacto de la escuela trasciende el plano comunitario tradicional. Thiare Méndez Navarrete, dirigenta estudiantil de Obstetricia y Puericultura, destacó que las competencias adquiridas le permitirán consolidar su camino como líder social y replicar los talleres tanto en voluntariados universitarios como en su centro de alumnos. Por su parte, Loreto Campana Morales, técnica en enfermería y alumna del programa, valoró la inclusión de la medicina complementaria, manifestando su interés en orientar a los vecinos sobre la convivencia armónica entre la medicina tradicional de médicos y el conocimiento de las machis del territorio.
El ciclo formativo contempló cuatro jornadas presenciales dictadas en dependencias de la Universidad Católica de Temuco, complementadas con material digital. A petición de las propias alumnas, el cierre del programa incluirá una última sesión de retroalimentación a finales de junio, instancia pensada para afianzar los lazos estratégicos y comenzar el diseño de futuros proyectos comunitarios en salud.



