Un exhaustivo diagnóstico que abarcó al 95% de las comunas del país reveló que la generación de desechos aumentó un 3,9% en el último año, mientras que la tasa de reciclaje sigue estancada en un crítico 1,5%. Ante este escenario, la Subdere impulsa una estrategia de articulación financiera y técnica con el sector privado para transformar la gestión local.
SANTIAGO.— La gestión de la basura domiciliaria en Chile enfrenta un escenario de máxima presión estructural y financiera. Así lo demostró la Radiografía de Residuos Municipales 2024, el diagnóstico más completo realizado hasta la fecha a nivel local, elaborado por la consultora ambiental Kyklos con el respaldo de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM). El estudio, que consolidó datos de 327 comunas del país, enciende las alarmas sobre la sostenibilidad del sistema sanitario y el uso de los recursos públicos.
Durante el periodo analizado, el país generó 8,2 millones de toneladas de residuos, lo que se traduce en un incremento del 3,9% en comparación con el año anterior. Sin embargo, la capacidad de valorización —reciclaje o compostaje— se mantiene estancada en un mínimo 1,5%. La cifra resulta crítica si se considera que cerca del 80% de los elementos que los chilenos botan a la basura corresponden a materiales potencialmente aprovechables.
Infraestructura al límite y asfixia presupuestaria
El informe revela un problema logístico y de infraestructura que impacta directamente a las arcas de los gobiernos locales:
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Colapso operativo: El 42% de los residuos del país se está depositando actualmente en rellenos sanitarios que se encuentran próximos a cumplir su vida útil esperada.
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Gasto ineficiente: El 76% del presupuesto que los municipios destinan al ítem de residuos se consume exclusivamente en la logística de retiro y traslado, dejando un margen mínimo para inversión en sustentabilidad.
«Este diagnóstico es una hoja de ruta fundamental para avanzar en la colaboración público-privada que este desafío requiere», afirmó el subsecretario de Desarrollo Regional y Administrativo (Subdere), Sebastián Figueroa, durante la presentación del documento. La autoridad comprometió el apoyo técnico y financiero del organismo para optimizar la gestión en terreno y ofrecer soluciones concretas a los municipios de todo el país.
El desafío urgente apunta a romper la dependencia de los vertederos tradicionales mediante modelos de economía circular. Para los expertos, la radiografía deja en claro que el actual sistema de «recoger y enterrar» no solo es ambientalmente inviable en el corto plazo, sino que también representa un pozo financiero que limita el desarrollo de otras áreas prioritarias en las comunas de Chile.



