Tras una aprobación unánime del Concejo Municipal y con la mirada puesta en el cierre de 2026, la capital regional inicia un proceso clave para destrabar inversiones, habilitar suelo habitacional y saldar una histórica deuda con la comunidad.
Con un modelo de financiamiento compartido y el respaldo transversal de autoridades locales y de gobierno, Coyhaique se prepara para dejar atrás más de una década y media de obsolescencia normativa en su principal instrumento de planificación territorial.
La mañana de este miércoles 29 de julio, el desarrollo urbano de la capital de Aysén experimentó un punto de inflexión decisivo cuando el Concejo Municipal aprobó de manera unánime el convenio de colaboración suscrito entre la Municipalidad de Coyhaique y el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu). Este acuerdo da luz verde al inicio formal del proceso de actualización del Plan Regulador Comunal (PRC), un instrumento estratégico que llevaba más de quince años sin modificaciones profundas.
El convenio establece un esquema de financiamiento conjunto en el que el municipio aportará aproximadamente el 30% de los recursos requeridos, mientras que el Minvu cubrirá el 70% restante. Este esfuerzo mancomunado busca superar las trabas burocráticas y económicas que durante años han limitado el crecimiento habitacional, comercial e industrial de la comuna.
Fin a la incertidumbre y apertura de nuevas oportunidades
Durante años, la desactualización del plan normativo generó un escenario de alta incertidumbre jurídica. Terrenos con alto potencial para el desarrollo de proyectos urbanos se encontraban sujetos a restricciones que frenaban tanto la inversión privada como la ejecución de obras públicas esenciales, tales como pavimentaciones y conectividad vial en sectores periurbanos.
«Coyhaique necesitaba tener certeza sobre hacia dónde seguir creciendo y cómo continuar ordenando la ciudad. (…) Terrenos con buenas condiciones estaban sujetos a limitaciones que hoy son una verdadera mordaza para el desarrollo.» — Fabián Rojas, Seremi de Vivienda y Urbanismo
Con la inminente modernización del instrumento, se prevé no solo destrabar proyectos de vivienda social largamente esperados por las familias locales, sino también dinamizar el mercado del suelo, facilitando la instalación de comercio de diversa densidad y la ejecución de infraestructura vial largamente demandada, como las intervenciones proyectadas en el sector de calle América.
Articulación metropolitana y horizonte a fines de 2026
El impacto de esta actualización se proyecta de manera coordinada con otros instrumentos de escala regional, como el Plan Regulador Intercomunal Aysén-Coyhaique (Prica) impulsado por el Gobierno Regional. Este marco paralelo contempla la reconversión de localidades tradicionalmente rurales en zonas urbanas, cuyas normativas locales quedarán perfectamente alineadas y modernizadas gracias al estudio del nuevo plan comunal.
Desde el municipio se proyecta que el proceso alcance su fase definitiva hacia el último trimestre del presente año, momento en el cual se espera la toma de razón por parte de la Contraloría General de la República. De cumplirse los plazos estimados, la comuna contará con un marco normativo ágil y moderno antes de finalizar el 2026.
«Estamos cumpliendo una etapa importante gracias al trabajo conjunto. Esto nos va a permitir tener certezas desde el punto de vista de la inversión y abrir suelo urbano para que las personas puedan cumplir el sueño de la casa propia.» — Carlos Gatica, Alcalde de Coyhaique
La articulación entre el municipio, la Delegación Presidencial, el Minvu y el GORE consolida así una hoja de ruta orientada a superar las barreras normativas del pasado, dotando a Coyhaique de las herramientas institucionales necesarias para enfrentar los desafíos de crecimiento de las próximas décadas con certidumbre y visión de futuro.



