En un acto de alta carga simbólica, un bloque de 15 alcaldes de oposición e independientes de la Región Metropolitana acudió este lunes 11 de mayo al Palacio de La Moneda para manifestar su rechazo categórico a los ajustes financieros impulsados por el Ministerio de Hacienda en el área de salud. Los jefes comunales, acompañados por representantes del Colegio Médico (Colmed), entregaron una misiva dirigida al Presidente José Antonio Kast, alertando sobre las consecuencias sociales de la actual disciplina fiscal.
La movilización destacó por el traslado de un ataúd con las siglas APS (Atención Primaria de Salud), metáfora con la que las autoridades locales denunciaron el riesgo de «desaparición» del sistema público frente a los recortes planificados para los próximos ciclos presupuestarios.
El foco en la vulnerabilidad
En el documento entregado, los ediles enfatizaron la necesidad de diferenciar la responsabilidad fiscal de un ajuste que calificaron como «regresivo». Según explicaron, la reducción de fondos afecta directamente a los municipios, quienes actúan como la primera línea de atención para la ciudadanía.
«La crisis la están pagando los más vulnerables cuando se recortan programas de salud mental o de atención a adultos mayores», señaló Matías Toledo, alcalde de Puente Alto.
Por su parte, Gustavo Toro, jefe comunal de San Ramón, advirtió que la disminución de recursos derivará en una mayor presión sobre los servicios de urgencia, un incremento en las listas de espera y un aumento de la mortalidad evitable, lo que a largo plazo representará un costo humano y estatal superior.
Las cinco exigencias al Ejecutivo
La misiva detalla una hoja de ruta para evitar el colapso de la red local:
-
Incremento de recursos: Reforzar los programas de la APS de cara al Presupuesto 2027.
-
Transparencia financiera: Actualizar el cálculo del «per cápita» (monto por paciente) y clarificar la composición de los fondos.
-
Continuidad de programas: Frenar la eliminación de iniciativas de reforzamiento (PRAPS).
-
Capacidad operativa: Ajustar el presupuesto considerando el alza de costos críticos, como combustibles e insumos.
-
Revisión de la universalización: Evaluar las metas del sistema para asegurar que la cobertura sea efectiva.
La respuesta del Ministerio: «No hay recortes, hay eficiencia»
Desde el Ejecutivo, la ministra de Salud, May Chomali, desestimó las críticas asegurando que existe una «falta de comprensión» del mensaje gubernamental. Según la secretaria de Estado, no se trata de cierres, sino de una revisión para mejorar la efectividad de las prestaciones.
«Uno de los ejes de este gobierno es fortalecer la atención primaria; eso no se hace recortando programas, todo lo contrario», afirmó la ministra, reiterando que las puertas del ministerio permanecen abiertas para un diálogo técnico con las asociaciones municipales.
A pesar de estas declaraciones, los alcaldes mantienen la alerta ante la posible descontinuación de 24 programas que cubren áreas críticas como cuidados paliativos, salud bucal y prevención del suicidio, reafirmando su compromiso con un sistema de salud que sea «digno, gratuito y de calidad».



