El ente fiscalizador emitió una «abstención de opinión» sobre la contabilidad de la capital chilota, lo que significa que no hay pruebas suficientes para validar sus balances. A esto se suma el hallazgo de maquinaria de reciclaje guardada en bodegas y funcionarios en casinos durante sus licencias médicas.
Una compleja situación administrativa atraviesa la Municipalidad de Castro tras los últimos informes emitidos por la Contraloría General de la República (CGR). El organismo puso bajo la lupa la gestión financiera del municipio, revelando una serie de irregularidades que van desde el desorden contable hasta el mal uso de recursos destinados a la sustentabilidad.
Cuentas en la «nebulosa»
El golpe más duro para la administración local llegó con el último Consolidado de Resultados de Auditoría. La Contraloría decidió aplicar una «abstención de opinión» sobre los estados financieros de la municipalidad. En términos simples: la contabilidad de Castro es tan poco clara que el ente fiscalizador no pudo certificar si las cifras presentadas son reales o si existe un patrimonio municipal debidamente resguardado.
Entre las fallas críticas se encuentran la falta de sustento para los saldos reportados y una debilidad preocupante en los controles informáticos, lo que deja la puerta abierta a posibles errores o fugas de recursos sin detección oportuna.
El «cementerio» de maquinaria de reciclaje
La crisis no es solo de papel. Una auditoría específica sobre el uso del Fondo de Reciclaje del Ministerio del Medio Ambiente dejó al descubierto una gestión deficiente en terreno. Fiscalizadores de la CGR constataron que maquinaria clave para el tratamiento de residuos —adquirida hace años— se encontraba inactiva y almacenada en bodegas, sin cumplir la función de beneficio comunitario para la cual fue comprada.
Además, el municipio no presentó los informes técnicos mensuales ni las rendiciones de gastos que acreditaran el correcto uso de estos convenios de sostenibilidad.
Licencias médicas bajo sospecha
Uno de los puntos que más ha generado indignación ciudadana es el hallazgo de funcionarios municipales que, encontrándose con licencia médica vigente, fueron detectados concurriendo a casinos de juego.
Este hecho, calificado como una grave vulneración administrativa, ya derivó en la orden de instruir sumarios para determinar las responsabilidades y sanciones correspondientes para quienes hicieron un uso indebido de este beneficio previsional.
Lupa sobre la Corporación Municipal
Finalmente, la relación financiera entre el municipio y su Corporación (encargada de Salud y Educación) también mostró grietas. Contraloría objetó diversas transferencias de fondos debido a la falta de facturas, boletas o contratos que respaldaran los pagos realizados durante el último ejercicio, incluyendo irregularidades en el pago de impuestos de contratos a honorarios.
¿Qué viene ahora? La Municipalidad de Castro deberá presentar un plan de acción para subsanar estas observaciones. De no lograr justificar los gastos objetados, el caso podría escalar al Tribunal Electoral Regional (TER) o, en caso de detectarse delitos, al Ministerio Público.



