La acelerada expansión de centros comerciales de origen asiático en Coyhaique ha desencadenado una inédita ofensiva fiscalizadora y diplomática por parte del municipio local. El alcalde de la comuna, Carlos Gatica, envió un oficio formal al embajador de la República Popular China en Chile, Niu Qingbao, para manifestar la profunda preocupación de la comunidad ante el avance de estos establecimientos y denunciar reiterados incumplimientos normativos, urbanísticos y laborales.
A pesar de ser la capital regional menos poblada del país, con una población estimada en poco más de 56 mil habitantes, Coyhaique ya alberga seis de estos recintos en funcionamiento y un séptimo en proceso de edificación. Esta densidad comercial ha encendido las alarmas en el municipio, que cuestiona el impacto económico sobre el comercio minorista local y las distorsiones en la convivencia urbana.
El detonante arquitectónico y el rechazo vecinal
La tensión escaló de manera definitiva debido a la polémica construcción de un nuevo recinto en la intersección de calle Almirante Simpson con avenida Ogana, a cargo de la Sociedad Comercializadora Canti y Cali Limitada. La edificación, revestida completamente con planchas de zinc, movilizó a los habitantes de la zona, quienes reunieron más de dos mil firmas digitales para exigir la modificación de una estructura que consideran completamente ajena a la identidad y estética de la Patagonia.
La fiscalización de la Dirección de Obras Municipales (DOM) confirmó que la obra gruesa se distancia drásticamente del proyecto original aprobado en diciembre de 2024, acusando modificaciones no autorizadas en el diseño, alteración en los materiales declarados y la omisión de una cubierta peatonal obligatoria sobre la acera.
Ante este escenario, la administración local solicitó formalmente al Juzgado de Policía Local la clausura definitiva del proyecto, argumentando que los responsables desacataron de manera continua dos órdenes previas de paralización de faenas dictadas por los inspectores.
Infracciones comerciales y manejo de residuos
La preocupación municipal no se limita a las infracciones urbanísticas. Las fiscalizaciones se han extendido a los recintos que ya operan en la comuna, detectando fallas administrativas que incluyen la falta de patentes municipales habilitantes y el funcionamiento clandestino de máquinas de juegos de azar, vinculadas a sociedades como Tao Entretenciones SpA y Comercial Distribuidora Babilonia Limitada, las cuales ya fueron objeto de clausura.
A esto se suman constantes reclamos por la gestión de residuos, debido a que algunos recintos han sido denunciados por disponer basura de gran volumen en la vía pública fuera de los horarios establecidos.
Defensa del comercio local
El alcalde Gatica enfatizó que las gestiones institucionales no constituyen un cuestionamiento hacia la comunidad china residente en general, cuyo aporte al desarrollo económico local fue valorado en la misiva diplomática. Sin embargo, el jefe comunal defendió con firmeza la necesidad de igualar las condiciones de competencia para los emprendedores de la región.
«Los comerciantes y pequeñas empresas de Coyhaique cumplen exigencias tributarias, laborales y regulatorias que significan enormes esfuerzos. Lo mínimo que esperan es competir en igualdad de condiciones y con una fiscalización pareja para todos», sostuvo la autoridad.
La alcaldía ya anunció que los antecedentes serán derivados a ministerios y organismos fiscalizadores a nivel central para evaluar si la velocidad de este crecimiento comercial responde a parámetros económicos justificables dentro del mercado regional.



