A través del Proyecto Trama, Maipú, Renca y Quinta Normal implementan una estrategia de intervención temprana basada en la confianza y la revinculación social, buscando revertir lo que califican como un «fracaso transversal» del Estado en la protección de la infancia.
En momentos donde el debate sobre seguridad pública suele concentrarse de forma casi exclusiva en el control policial y las medidas punitivas, tres alcaldes de la Región Metropolitana plantearon un giro radical de perspectiva en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). Durante el seminario “¿Y si el problema no son los jóvenes? Violencia, abandono escolar y los caminos que no estamos mirando”, Karina Delfino (Quinta Normal), Claudio Castro (Renca) y Tomás Vodanovic (Maipú) expusieron los lineamientos y alcances del Proyecto Trama, una ambiciosa estrategia de intervención que busca transformar el abordaje de la delincuencia juvenil en el país.
La iniciativa, estructurada con un horizonte de ejecución que se extiende hasta 2027, opera mediante un esfuerzo conjunto con las organizaciones globales Open Society Foundations y Fryshuset. Esta última, de matriz sueca, es reconocida a nivel internacional por coordinar uno de los centros de prevención del delito juvenil más grandes del mundo. El corazón de la propuesta consiste en sustituir la lógica reactiva tradicional por un modelo de acompañamiento continuo fundamentado en la reconstrucción de la confianza, la inserción escolar y la inyección de recursos en infraestructura física y digital dentro de los mismos barrios.
Para el alcalde de Renca, Claudio Castro, la urgencia de este cambio de paradigma es evidente tras evaluar las políticas de la última década. “Llevo diez años como alcalde y he visto pasar cuatro gobiernos. En estos diez años el fracaso con nuestros niños y nuestras niñas ha sido transversal, de todos los colores políticos. Y no es solo un fracaso del Estado, es también un fracaso social”, afirmó con dureza durante el encuentro.
Estrategias a la medida del territorio
La implementación de esta metodología europea no se realiza de forma genérica, sino que se ha adaptado a las urgencias específicas detectadas en cada una de las comunas participantes:
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En Maipú: El foco prioritario se ha dirigido a la revitalización de los entornos sociocomunitarios y el potenciamiento de los liderazgos locales.
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En Renca: La gestión ha volcado sus esfuerzos hacia el retorno, permanencia y revinculación con el sistema educativo.
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En Quinta Normal: El trabajo se concentra en la transferencia de competencias, la participación activa y el diseño de espacios públicos de encuentro dedicados a las familias y las dinámicas juveniles.
Respecto a este enfoque territorial, la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, insistió en el impacto que genera el entorno urbano en las trayectorias de vida de los menores de edad. De acuerdo con su postura, el desarrollo integral requiere de una red institucional que garantice ambientes pacíficos, donde la recuperación de plazas públicas y el robustecimiento de la educación actúen como verdaderos escudos protectores contra la marginalidad.
La prevención como anticipación rigurosa
Para las autoridades locales, la adopción de este sistema implica redefinir el propio concepto de prevención ciudadana, desmarcándolo de visiones que suelen asociarlo con la debilidad o la inacción. Así lo defendió el edil de Maipú, Tomás Vodanovic, quien argumentó que actuar antes de que se cometan las infracciones demanda un despliegue técnico complejo y riguroso.
“La prevención, lejos de ser permisividad, es anticipación, es mirada íntegra y es poder hacerse cargo de la complejidad que tienen los problemas”, argumentó Vodanovic. El alcalde añadió que el proyecto busca poner sobre la mesa “una experiencia concreta, territorial y local que demuestre que, con ciertos procedimientos, metodologías y rigurosidad en el trabajo, podemos dar cuenta de una vivencia exitosa que nos permite revincular a nuestros jóvenes, generar vínculos y sentidos de pertenencia y, de esta forma, hacerlos parte del sistema, evitando futuras conductas delictuales”.
La adopción del modelo sueco en la Región Metropolitana encuentra un antecedente político directo en la gira presidencial por Europa realizada hace dos años por el mandatario Gabriel Boric y el entonces ministro de Justicia, Luis Cordero, oportunidad en la que visitaron en terreno las dependencias de Fryshuset. Hoy, el Proyecto Trama avanza de manera descentralizada en el Gran Santiago, articulando una respuesta local frente a un desafío estructural que, según coinciden los jefes comunales, ya no admite más diagnósticos, sino acciones audaces y metodologías probadas.



