En una emotiva sesión solemne realizada el 16 de abril de 2026, el Concejo Municipal condecoró al célebre bodeguero de origen barcelonés, reconociendo el legado tecnológico, social y cultural que transformó para siempre la vitivinicultura del Valle del Maule y de todo el país.
CURICÓ.— En un acto de profundo simbolismo para la comuna, la Municipalidad de Curicó, liderada por el alcalde George Bordachar Sotomayor y el Honorable Concejo Municipal, otorgó las Llaves de la Ciudad al destacado empresario vitivinícola Miguel Torres Riera. El galardón oficializa la gratitud de una comunidad cuya identidad y progreso económico se encuentran íntimamente entrelazados con la trayectoria del bodeguero.
La solemne ceremonia se llevó a cabo en el salón de honor municipal, congregando a autoridades de la Región del Maule, representantes gremiales, colaboradores e invitados especiales. Durante el encuentro, se hizo lectura del decreto alcaldicio que fundamenta la entrega de la máxima distinción civil, motivada por los extraordinarios méritos profesionales y humanos del homenajeado.
Visiblemente conmovido tras recibir la presea, Miguel Torres Riera dirigió unas palabras a la audiencia, manifestando su profunda gratitud. En su alocución, dedicó de forma íntegra el reconocimiento a su esposa y compañera de vida, situándola como el pilar fundamental que hizo posible el éxito de su proyecto en tierras chilenas: «Esto es algo extraordinario para mí, tal vez inmerecido, pero lo agradezco muchísimo. Este momento se lo dedico a mi esposa, porque sin ella no hubiéramos logrado todo lo que se ha hecho; ella cuidaba del hogar y de nuestros hijos mientras yo viajaba por el mundo», señaló.
Por su parte, el alcalde George Bordachar repasó la huella que Torres ha dejado en el país desde su arribo. El jefe comunal enfatizó que el empresario fue el pionero absoluto en introducir las cubas de acero inoxidable con control de temperatura en la producción nacional. Este hito técnico transformó radicalmente los estándares de calidad del vino chileno, abriéndole las puertas hacia los mercados de exportación globales.
Asimismo, la autoridad comunal puso en relieve el rol de Torres como el principal impulsor de la primera Fiesta de la Vendimia de Curicó, festividad que con las décadas se consolidó como una de las más importantes de Sudamérica, transformándose en patrimonio cultural y motor turístico de la provincia. El alcalde también hizo hincapié en la faceta humana del productor, aludiendo a su constante compromiso social y a las múltiples obras de beneficencia desarrolladas en favor de las comunidades locales, habitualmente bajo un estricto anonimato.
Nacido en Barcelona, España, en 1941, Miguel Agustín Torres Riera pertenece a una de las estirpes vitivinícolas más respetadas de Europa. Su llegada a Chile no solo significó una inversión económica estratégica, sino una adopción mutua con la tierra de Curicó, ciudad que hoy le retribuye con uno de los más altos honores que se pueden conceder a un ciudadano de su historia contemporánea.



