La Municipalidad de Lago Ranco enfrenta un complejo escenario tras la auditoría de la Contraloría General de la República, que detectó irregularidades financieras y administrativas por cientos de millones de pesos durante la gestión del alcalde Miguel Meza Shwenke.
El informe reveló diferencias de $659 millones en las conciliaciones bancarias de la municipalidad, 16 órdenes de compra por $240 millones sin autorización formal, y más de 400 cargas de combustible por $22 millones sin respaldo documental, algunas incluso realizadas por personas ajenas a la comuna o en días inhábiles. Además, se identificó un caso de posible conflicto de interés: la contratación de un proveedor familiar de un funcionario que participó activamente en el proceso de adjudicación.
Frente a las distintas observaciones —incluyendo conciliaciones bancarias, combustible y compras bajo contrato vencido— la Contraloría ordenó instruir un sumario administrativo para determinar eventuales responsabilidades funcionarias.
El decreto alcaldicio que disponga dicha investigación deberá ser remitido a la Unidad de Seguimiento de Fiscalía de la Contraloría General dentro de los plazos establecidos.
El Informe Final N° 801 fue remitido al alcalde, a la Dirección de Control Interno y al Concejo Municipal, debiendo acreditarse su conocimiento formal ante el órgano contralor.
Las observaciones quedarán ahora sujetas a seguimiento por parte de la Contraloría Regional de Los Ríos.



