En un escenario nacional donde la confianza en las instituciones públicas es puesta a prueba, la Municipalidad de Punta Arenas ha logrado un hito histórico. Según el último informe de la Consejo para la Transparencia (CPLT) correspondiente al periodo 2025, la capital de Magallanes alcanzó el 100% de cumplimiento en Transparencia Activa, posicionándose en el exclusivo podio de las únicas tres comunas de Chile en obtener el puntaje máximo.
Un estándar de excelencia frente al promedio nacional
La evaluación, que abarcó a las 345 municipalidades del país, midió la rigurosidad en la publicación y actualización de información pública exigida por ley. Mientras que el promedio nacional se situó en un 81,7%, Punta Arenas —junto a Curacaví y San Fabián— logró la perfección técnica, superando con creces la media y demostrando una gestión de datos abierta y eficiente.
El alcalde de la comuna, Claudio Radonich, fue enfático al señalar que este resultado no es una coincidencia, sino una política de Estado local.
«El mejor antídoto contra la corrupción es la transparencia. Estamos orgullosos de ser una de las tres municipalidades en todo Chile que cumplió el 100% de este estándar. Aquí no hay nada que esconder: la comunidad tiene derecho a saber en qué se gastan los recursos públicos», afirmó la autoridad.
Consolidación y trabajo sistémico
Este logro no es un evento aislado. El municipio ya venía mostrando una trayectoria ascendente tras haber obtenido un 99,7% en la medición anterior. Según Pamela Cares, encargada de Transparencia de la casa consistorial, el éxito radica en un trabajo coordinado donde todas las unidades municipales responden en tiempo y forma, logrando además la excelencia en la Transparencia Pasiva (gestión de solicitudes ciudadanas).
El desafío de la brecha pública
A pesar del avance generalizado en el país, el informe del CPLT advierte que persisten debilidades estructurales en áreas críticas como la información presupuestaria y las compras públicas en otras zonas del territorio. En este contexto, el desempeño de Punta Arenas se erige como un modelo de gestión que busca, por sobre todo, fortalecer la confianza ciudadana y garantizar el acceso oportuno a la información como un derecho fundamental.
El desafío para la administración magallánica será ahora mantener este estándar de transparencia total, transformando la obligación legal en una convicción ética permanente.



