La nueva sociedad público-privada operará hasta el año 2060, marcando un hito en la Estrategia Nacional del Litio liderada por el Gobierno de Chile.
La minería chilena entra en una nueva era. La estatal Codelco y la compañía privada SQM formalizaron la creación de NovaAndino Litio, la empresa conjunta que liderará la exploración, producción y comercialización de litio en el Salar de Atacama durante las próximas tres décadas.
El nacimiento de esta sociedad ocurre apenas una semana después de que la Contraloría General de la República ratificara el decreto que autoriza la operación, consolidando así el Acuerdo de Asociación firmado originalmente en mayo de 2024.
Una gobernanza paritaria y estratégica
NovaAndino Litio nace con una estructura de propiedad de mayoría estatal, integrando la experiencia operativa de SQM con el liderazgo institucional de Codelco. El directorio, cuya primera sesión está programada para este 29 de diciembre, estará compuesto de forma paritaria:
-
Por Codelco: Máximo Pacheco (Presidente), Josefina Montenegro y Alfredo Moreno.
-
Por SQM: Ricardo Ramos, Hernán Uribe y Manuel Ovalle.
Metas de producción y el desafío regional
Chile, actualmente el segundo productor mundial de litio, busca fortalecer su posición ante el avance de competidores como Argentina. La hoja de ruta de la nueva compañía establece objetivos ambiciosos:
-
Periodo 2025-2030: Alcanzar una producción adicional de 300.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE).
-
Desde 2031: Mantener una producción anual de entre 280.000 y 300.000 toneladas.
Un acuerdo bajo la lupa política
A pesar del avance corporativo, la creación de NovaAndino no ha estado exenta de debate. La Estrategia Nacional del Litio impulsada por el Gobierno de Gabriel Boric ha enfrentado críticas transversales:
-
Sectores oficialistas: Cuestionan el pacto con SQM debido a los históricos vínculos de la empresa con la familia de Augusto Pinochet.
-
Oposición: Ha manifestado dudas sobre la transparencia en las negociaciones y el rol preponderante del Estado.
No obstante, tras la revisión de más de 20 organismos nacionales e internacionales, la alianza se posiciona como el pilar fundamental para el futuro económico y energético del país hasta 2060.



