El exalcalde de Rancagua, Juan Ramón Godoy Muñoz, enfrenta un complejo escenario judicial tras ser condenado este martes por una serie de delitos de corrupción pública. El tribunal acreditó su responsabilidad en ilícitos de cohecho agravado, fraude al fisco y lavado de activos, en lo que la Fiscalía describió como una «gobernanza fraudulenta» que operó en la capital de la Región de O’Higgins.
Los pilares de la condena
El veredicto establece que Godoy lideró un esquema de irregularidades financieras durante su administración. Entre los puntos clave determinados por la justicia destacan:
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Favorecimiento a terceros: Se acreditó el uso de tratos directos injustificados para beneficiar a «proveedores VIP», omitiendo multas y pagando por servicios no ejecutados.
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Perjuicio Fiscal: El Ministerio Público estima que las maniobras irregulares causaron un daño al erario público cercano a los $2.300 millones.
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Lavado de Activos: El tribunal validó la acusación por blanqueo de capitales, aunque absolvió al imputado del cargo de asociación ilícita.
Junto a Godoy, también fue condenado el empresario Javier Cornejo Díaz de Medina, declarado culpable de soborno y uso de instrumento privado falso, aunque resultó absuelto del cargo de lavado de activos.
Próximos pasos y penas solicitadas
Tras la lectura del veredicto, el fiscal Nicolás Núñez reafirmó la solicitud de una pena de 23 años de prisión efectiva para el exjefe comunal, dada la gravedad y reiteración de los delitos.
Godoy, quien se encuentra en prisión preventiva desde abril de 2024, siguió la audiencia de forma telemática desde el centro penitenciario donde cumple la medida cautelar. Los 20 meses que ya ha permanecido recluido serán abonados a la sentencia definitiva.
Fecha clave: El tribunal comunicará la sentencia definitiva y las penas específicas para cada condenado el próximo 9 de enero.
Perfil del condenado
Juan Ramón Godoy posee una extensa trayectoria política en la zona. Antes de ser electo alcalde en 2021, se desempeñó como Intendente de la Región de O’Higgins durante el segundo mandato de Michelle Bachelet. Tras el estallido del caso, fue expulsado de las filas del Partido Socialista.



