Una profunda crisis administrativa y financiera quedó al descubierto tras los resultados de una auditoría interna en la Municipalidad de Chiguayante. El informe revela graves deficiencias en el sistema de control del Servicio de Bienestar, evidenciando el destino incierto de millonarios recursos y deudas acumuladas que comprometen la gestión del organismo.
El foco de la investigación se centra en un fondo de asistencia de emergencia alimentado por descuentos mensuales de $1.000 a los trabajadores municipales desde el año 2017. Según los registros contables, la recaudación debiera superar los 18 millones de pesos; sin embargo, solo se han acreditado pagos por emergencias cercanos a los 2 millones de pesos. Actualmente, existe una brecha de aproximadamente 16 millones de pesos que no figuran en las arcas del servicio.
A esta inconsistencia se suma una gestión irregular en el pago de convenios de telefonía móvil. La auditoría detectó que el dinero descontado directamente a los socios para este fin fue desviado para cubrir otras obligaciones financieras ajenas a su propósito original. Como consecuencia, el municipio mantiene hoy una deuda que bordea los 14 millones de pesos con la empresa proveedora, sin contar con fondos disponibles para saldar dicho compromiso.
El documento concluye que el Servicio de Bienestar presenta fallas críticas en su administración financiera y mecanismos de supervisión. Ante la gravedad de los hallazgos, no se descarta el inicio de procesos administrativos y acciones legales para determinar responsabilidades y esclarecer el paradero de los fondos públicos y de los trabajadores.



