
En respuesta al acelerado envejecimiento de la población y a los crecientes desafíos del sistema de salud, la Universidad de Chile y la Municipalidad de Dalcahue sellaron una alianza estratégica orientada a promover un modelo de envejecimiento activo y saludable en el archipiélago de Chiloé.
La iniciativa, presentada el 26 de marzo en el Centro Cultural de Dalcahue, marca el inicio de un trabajo conjunto que prioriza la prevención, la educación y el fortalecimiento del tejido comunitario. La jornada incluyó actividades académicas lideradas por especialistas, enfocadas en calidad de vida, salud mental y apoyo a cuidadores, con alta participación de la comunidad local.
El convenio se enmarca en el programa Envejecimiento Activo y Saludable (EAS), desarrollado desde 2021, que busca transformar hábitos y mejorar la calidad de vida mediante una intervención integral que articula a actores públicos, privados y sociales. Su implementación ya se ha extendido a diversas comunas de Chiloé y continuará ampliándose durante 2026.
El acuerdo contempla acciones concretas como operativos de salud, formación de líderes comunitarios, promoción de hábitos saludables y el uso de tecnologías para la detección temprana de enfermedades. Además, incorpora instancias formativas dirigidas tanto a la comunidad como a profesionales, con el objetivo de generar capacidades locales y asegurar la continuidad del modelo.
Desde el municipio destacaron que esta alianza permitirá mejorar la calidad de vida de las personas mayores, promoviendo su autonomía y bienestar, sin descuidar a quienes enfrentan situaciones de dependencia. En paralelo, desde la atención primaria valoraron el fortalecimiento del enfoque preventivo, considerado clave pero aún desafiante en el sistema de salud.
El programa se apoya en una amplia red de colaboración público-privada, lo que refuerza su proyección y sostenibilidad en el tiempo. Con ello, Dalcahue busca posicionarse como un referente nacional en la implementación de estrategias innovadoras para enfrentar el envejecimiento, especialmente en territorios rurales y aislados.
La apuesta es clara: avanzar hacia un modelo que priorice la prevención, fomente la participación comunitaria y permita a las personas envejecer con mayor bienestar y dignidad.



