Alemania. Detienen a un científico sospechoso de espiar para Rusia

El sospechoso, identificado como Ilnur N y que trabajaba en una universidad, trabajó para los servicios secretos rusos desde octubre de 2020

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La fiscalía federal alemana anunció este lunes la detención de un científico ruso acusado de pasar información sensible de una universidad alemana a Rusia a cambio de dinero.

El sospechoso, identificado como Ilnur N., fue detenido el viernes por las sospechas de «trabajar para los servicios secretos rusos al menos desde principios de octubre de 2020», mientras trabajaba como asistente científico en una universidad alemana, según un comunicado de la Fiscalía de Karlsruhe, a cargo de los casos de espionaje.

Entre octubre pasado y junio, se reunió «al menos tres veces» con un agente de los servicios de inteligencia extranjeros rusos, según la misma fuente. Durante al menos dos de estos encuentros, «proporcionó información» sobre la universidad y «recibió dinero en efectivo a cambio».

No se proporcionaron más detalles sobre este hombre ni sobre la universidad alemana en la que trabajaba, y la fiscalía se limitó a indicar que era asistente científico «de una cátedra científico-técnica».

Ni Rusia ni Alemania reaccionaron de inmediato, pero las relaciones entre las dos potencias son tensas, en particular debido al caso de Ucrania o las acusaciones de ciberespionaje contra Moscú.

Pero es sobre todo el intento de envenenar al oponente Alexei Navalny en agosto pasado, del que Occidente culpa a Moscú, lo que más ha contribuido al deterioro de las relaciones germano-rusas. Angela Merkel y Vladimir Putin también tienen una relación notoriamente difícil.

Los servicios de inteligencia rusos han experimentado un fuerte resurgimiento en Europa en los últimos años, según los expertos. A principios de la primavera, Italia anunció la expulsión de dos funcionarios rusos tras el arresto in fraganti de un oficial naval italiano que entregó documentos clasificados a un militar ruso. Muchos diplomáticos rusos acusados de espionaje han sido expulsados en los últimos meses de Bulgaria, Holanda, Austria, Francia y República Checa. En cada ocasión, Moscú reaccionó simétricamente mientras denunciaba acusaciones infundadas y «rusofóbicas».

Fuente http://www.elmundo.es

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