Estados Unidos. Joe Biden muestra su compromiso con Taiwan enviando una delegación no oficial a la isla

La misión es un gesto simbólico de Washington, que envía un mensaje claro: está comprometido en su defensa de la democracia

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La delegación de EEUU a su llegada hoy a Taipei.

Un día después de que Taiwan denunciara que 25 aviones chinos -incluidos cazas y bombarderos con capacidad nuclear- habían entrado en su llamada zona de identificación de defensa aérea (ADIZ), una delegación estadounidense ha aterrizado este miércoles en la isla que China considera una más de sus provincias.

La misión no está etiquetada como un viaje oficial. Es un gesto simbólico de Washington que cabrea a Pekín y que envía un mensaje claro: Joe Biden está comprometido en su defensa de la democracia en Taiwan, territorio estratégico, clave para EEUU en el Mar del Sur de China, y díscolo punto geopolítico en la permanente disputa entre las dos principales potencias mundiales.

En Taipei han aterrizado este miércoles el ex senador demócrata Chris Dodd y los ex subsecretarios de Estado Richard Armitage y James Steinberg. Es la primera delegación que Washington envía a la isla con Biden en la Casa Blanca. Han sido recibidos por Joseph Wu, ministro de Relaciones Exteriores y Brent Christensen, director del Instituto Americano en la oficina de Taipei. El jueves se reunirán con la presidenta Tsai Ing-wen.

Después de la victoria de Biden en las elecciones estadounidenses, desde Taiwan dudaban si el demócrata iba a mantener el fuerte compromiso con el autogobierno de la isla que había recibido por parte de la saliente administración de Donald Trump. Unas dudas que se resolvieron rápido, cuando una de las personas invitadas a la investidura de Biden fue Hsiao Bi-khim, la representante de Taiwan en Estados Unidos. Era la primera vez desde 1979 que un enviado de la nación asiática asistía a Washington a una toma de posesión.

Desde entonces, la persistente sombra de Estados Unidos apoyando a Taiwan ha seguido tensando la vieja confrontación en el Mar del Sur, área que sigue dejando cada pocos días algún nuevo episodio militar.

Si los cazas chinos sobrevuelan el espacio aéreo de la isla, al día siguiente, busques destructores de misiles estadounidenses se acercan a la zona de conflicto mientras el ejército de Taiwan comienza con simulacros militares ante una posible invasión. Si Taipei anuncia que ha comprado nuevas y potentes armas a las empresas de Washington, Pekín presenta sus nuevos dispensadores de municiones que alcanzan más de 50 kilómetros. Y así sucesivamente.

El lunes fue Pekín quien volvió a enviar sus cazas sobre el espacio aéreo de la isla. «Es la incursión es la más grande en un año», dijo un comunicado del Ministerio de Defensa de Taiwan, avisando que ellos habían enviado aviones de combate como advertencia a los aviones chinos, mientras que se desplegaron sistemas de misiles para monitorearlos.

La incursión del lunes llegó un día después de una entrevista en la NBC del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, diciendo que Estados Unidos estaba preocupado por las «acciones cada vez más agresivas» de China hacia Taiwan. En marzo, fue el almirante Philip S. Davidson, que dirige el Comando Indo-Pacífico, quien aseguró ante el Senado estadounidense que «China podría invadir Taiwán en los próximos seis años».

También en marzo, durante una reunión del presidente de China, Xi Jinping, con los representantes del Ejército Popular de Liberación en la Asamblea Nacional Popular (ANP), la reunión anual más grande de los líderes chinos en su Parlamento, Xi pidió a sus militares que estuvieran «preparados para el combate» ante las «inestabilidades e incertidumbres».

Según informó el diario chino ‘People Daily’, el presidente -hace tres años aseguró en un discursó que la «unificación de Taiwán era inevitable»- prometió una modernización del ejército y la construcción de una «disuasión estratégica de alto calibre para salvaguardar resueltamente la soberanía nacional, la seguridad y los intereses del desarrollo». En el cierre de la ANP, Pekín aprobó un aumento del gasto militar de un 6,8% este año.

La soberanía de Taiwan, aunque lleve gubernamentalmente separada de China continental desde 1949, apenas la reconocen 15 países en todo el mundo. Entre ellos no se encuentra Estados Unidos, aunque la primera potencia mundial se ha convertido en el principal aliado de la isla y en su guardaespaldas ante la futura invasión de la que hablaban Xi Jinping y el almirante Davidson.

Fuente. http://www.elmundo.es

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