ESTADOS UNIDOS, Space X en colaboración con la Nasa marcan un nuevo hito en la carrera espacial

Compartir

La compañía aeroespacial privada Space X de propiedad de Elon Musk en colaboración con la Nasa marcaron un nuevo hito en la carrera espacial al realizar la primera misión tripulada de Estados Unidos en 9 años.

Space X puso en órbita a dos astronautas de la Nasa, mercando el inicio de la carrea espacial de empresas privadas y la era de la comercialización del espacio.

Según expresó el diario http://www.elpais.com, «los astronautas Doug Hurley y Bob Behnken, los primeros astronautas de la NASA en volar para una compañía privada, no han llegado en el tradicional Astrovan, sino en un Tesla Model X realizado por la empresa de su jefe. A través de una pasarela elevada a 70 metros del suelo, vestidos con sus estilosos trajes blancos diseñados por SpaceX, con logos de la NASA, han embarcado en la cápsula Crew Dragon colocada encima del cohete Falcon 9, bautizado en honor del Halcón milenario de Han Solo».-

Los protagonistas de este episodio de la ciencia y tecnología y de la voluntad humana son dos astronautas y un empresario que dan inicio a una nueva era en la exploración espacial.

A continuación lo señalado en el diario http://www.elpais.com, que en lo pertinente dice:

Robert Behnken, 49 años, de Saint. Ann (Misuri), casado con la también astronauta Megan MacArthur, es doctor en ingeniería mecánica y coronel de la Fuerza Aérea estadounidense, donde sirvió antes de incorporarse a la NASA en 2000. Ha volado en el transbordador Endeauvour (2008 y 2010) y acumula 708 horas en el espacio, 37 de ellas fuera de la nave.

Doug Hurley, nacido en Endicott (Nueva York) hace 53 años, exmarine, fue el piloto de la última misión del Atlantis, en 2011, que puso fin al programa de transbordadores. Está casado con la astronauta Karen Nyberg y es padre de un hijo.

Elon Musk. El multimillonario que, con su compañía SpaceX, fundada en 2002, entra ahora en la exclusiva liga de entidades que han enviado astronautas al espacio después de Rusia, Estados Unidos y China, en este orden. Musk (Pretoria, Sudáfrica, 1971) ni siquiera había nacido cuando Neil Armstrong pisó por primera vez la Luna el 20 de julio de 1969. Fundador de PayPal y Tesla, compañía de coches eléctricos que aún dirige, Musk creció consumiendo ciencia-ficción y comprendió que la misma tecnología que le hizo rico le permitía cumplir sus sueños infantiles alimentados por las hazañas de la NASA.

“Es un sueño hecho realidad, para mí y para todos en SpaceX”, dijo Musk. “No es algo que pensé que pasaría. No creí que este día llegaría. Si me hubieran dicho que iba a estar aquí hoy, habría pensado que ni hablar”.

Estados Unidos vuelve al espacio con una innovación no solo tecnológica, sino política y filosófica. La Nasa entrega la responsabilidad de llevar a astronautas al espacio a una compañía privada. A la era Apollo, alimentada por la rivalidad de la Guerra Fría, le siguió el programa Shuttle y su decadencia, consumada en las llamas del transbordador Challenger, que explotó en el cielo el 28 de enero de 1986 ante los ojos del mundo con siete astronautas dentro. Le siguió la tragedia del Columbia (2003). Y el 8 de julio de 2011, se lanzó el último transbordador Atlantis y se renunció a enviar más seres humanos a la Luna desde suelo estadounidense. Desde entonces, hasta hoy, los astronautas americanos viajan a la Estación Espacial Internacional con escala en Rusia a bordo del Soyuz, el programa espacial del que fuera el archienemigo galáctico.

El de hoy es el principio de un viaje histórico pero también el final de otro. Los desafíos técnicos han sido colosales, y han quedado en evidencia en el pasado. Boeing, la otra compañía contratada por la NASA para llevar astronautas al espacio, falló en diciembre en su prueba no tripulada en el Starliner debido a problemas de software que impidieron su anclaje a la EEI. La propia SpaceX sufrió una explosión el año pasado que destruyó una de sus cápsulas durante una prueba.

Después de que Estados Unidos hubiera cedido casi por completo a Rusia y a China el negocio de lanzar satélites comerciales, hoy SpaceX envía rutinariamente y trae de vuelta cohetes reutilizables para clientes variados, copando el 70% del mercado. Y ha lanzado 19 misiones de mercancías a la EEI para la NASA.

Si la misión de hoy concluye con éxito, consumará un cambio en la relación del ser humano con el espacio. Los pasajeros son de la NASA. La agencia ha supervisado todo, y podría haber ordenado abortar el lanzamiento si hubiera visto algo peligroso. Pero es SpaceX, su personal, su tecnología, la que dirige esta aventura. Ya hay dos compañías que han anunciado sus planeas para contratar lanzamientos en la cápsula Crew Dragon de SpaceX, y enviar a turistas al espacio. Tom Cruise ha expresado su interés por rodar una película en la Estación Espacial Internacional. Y una misión exitosa inyectará confianza en los próximos objetivos. El primero: volver a enviar astronautas a la Luna, objetivo que la NASA se ha planteado para 2024.

1 Comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.